domingo, 22 de enero de 2017

1984 - George Orwell


En la última entrada os traje una opinión sobre la obra Guía del autoestopista galáctico de Douglas Adams y hoy vengo con otra opinión, esta vez sobre 1984 de George Orwell. No sé ni por dónde empezar, ya que cuando algo no te gusta, es difícil describirlo. En esta entrada sí que vais a encontrar spoilers, por lo que si no habéis leído el libro y queréis hacerlo, no sigáis leyendo.
Veamos, 1984 es una novela política de ficción en la que encontramos el mundo dividido en tres grandes Estados que están continuamente en guerra. Nuestro protagonista, Winston Smith, vive en el Estado de Oceanía, donde la máxima autoridad es un ente llamado el Gran Hermano y es gobernado por el Partido. Los habitantes son continuamente vigilados por unas pantallas (telepantallas) que emiten programación las 24 horas del día y, además, graban todo lo que hace cada individuo. Smith resulta ser un rebelde de pensamiento que trata de pensar la manera de destruir el Partido. En un principio me gustó mucho todo el tema revolucionario y el desarrollo de ideas que iba teniendo, pensando que la obra podía dirigirse hacia el plano de una revolución y ser muy interesante. Pero nada más lejos de la realidad. 
A mitad de la historia aparece un romance: Smith comienza a encontrarse furtivamente con Julia, arriesgando así la vida de ambos. En un principio, el protagonista odiaba a la susodicha por ser la clara imagen de un miembro del Partido que lo da todo por este, pero descubrimos que es solo una fachada muy convincente para una revolucionaria. Aquí una empieza a pensar: "vale, un romance puede pasar... ahora comenzarán a hacer planes para destruir el Partido". No. Ni mucho menos. La muchacha resulta ser una completa imbécil cuya rebeldía no va más allá de lo que a ella afecte. Cuando Smith comienza a contarle cosas que él ha ido descubriendo, a ella le da exactamente igual e incluso no lo entiende porque no tiene que ver con ella directamente.
Total, al final acaba capturándolos a ambos la policía para torturarlos y que confiesen sus crímenes, sin siquiera haber cometido ninguno aparte de sus encuentros amorosos. Te cuentan entonces varios meses o años de tortura para modificar la mente del protagonista (ya no sabemos nada más de Julia hasta el final) y que deje de odiar al Partido. En principio parece ser que sigue con la fachada de ser leal al Partido y odiarlo en su interior. Finalmente, lo sueltan, le dan un trabajo bien remunerado y de poco esfuerzo y él se dedica a beber en un bar y a jugar al ajedrez. Nos cuenta un encuentro con Julia en el que los dos están muy cambiados y nada va a poder volver a ser como antes, claramente. 
La novela termina con un comunicado de la radio de una gran victoria de guerra por parte de Oceanía. Smith dudaba entre si iba a resultar vencedor o perdedor su Estado, pero cuando vence, se da cuenta de que en realidad ama al Gran Hermano.

Empecé a leer con mucha ilusión y me ha ido decepcionando gradualmente. No esperaba que apareciese un romance, ni que no realizasen ningún acto por esa revolución en la que se supone que creían, ni mucho menos ese final tan estúpido, desde mi punto de vista. Además, hay bastantes páginas dedicadas a la lectura de un libro que aclara muchas dudas para los revolucionarios (es una larga historia que no merece la pena contar) y son increíblemente aburridas. Salvo por el momento en el que hablan de crear una Estrella de la Muerte, y cito: "otros exploran posibilidades más remotas, como la de concentrar los rayos del sol mediante gigantescas lentes suspendidas en el espacio a miles de kilómetros", el resto de lo que hablan sobre dicho libro es infumable. 
No obstante, esto es solo mi opinión y está claro que os puede haber gustado esta novela. Es una de esas que la gente dice que hay que leer necesariamente en la vida. Pues ya está hecho y que no vuelva a suceder. Agradecería que compartieseis vuestra opinión conmigo, quizá así podría valorar desde otra perspectiva la obra. 
Os dejo aquí las dos frases que me han gustado y quiero destacar:
"¿Cómo iba a comunicarme con el futuro? Esto era imposible por su misma naturaleza. Una de dos: O el futuro se parecía al presente y entonces no le haría ningún caso, o sería una cosa totalmente distinta y, en tal caso, lo que él dijera carecería de todo sentido para ese futuro" 
"Era uno de esos ensueños que, a pesar de utilizar toda la escenografía onírica habitual, son una continuación de nuestra vida intelectual y en los que nos damos cuenta de hechos e ideas que siguen teniendo un valor después de despertar."
¡Un saludo y nos leemos pronto!

viernes, 13 de enero de 2017

Guía del autoestopista galáctico - Douglas Adams


Después de más de un mes sin dedicarle tiempo ni al blog ni a mi canal de YouTube, aquí estoy de nuevo. Lo primero es desearos a todos un feliz año nuevo y que disfrutéis de las nuevas lecturas que os aporte. Esta vez, el objetivo de la entrada es daros mi opinión personal sobre un libro que acabo de terminar y, como hice en la entrada sobre La sombra del viento de Carlos Ruíz Zafón, compartir con vosotros mis frases favoritas. Me dispongo a ello acompañada de una taza de leche de soja sabor vainilla y con nieve cayendo sobre mi ventana. Marcaré cualquier área que pueda suponer un destripe con "[Spoiler]" al principio y al final, para no fastidiaros la historia. 
El libro en cuestión, como ya habréis podido suponer, es Guía del autoestopista galáctico de Douglas Adams. Decidí leer este libro porque entré a esta lista de la Time y escogí unos cuantos títulos que me llamaron la atención, entre los que se encontraban, por ejemplo, 1984 de George Orwell o Una breve historia de casi todo de Bill Bryson. La cuestión es que, ayer, decidí sumergirme en las páginas de Guía del autoestopista galáctico y, la verdad, no he pensado en otra cosa hasta que he terminado el libro. Tiene pocas páginas (168 en mi versión, al menos), pero son pura genialidad. 
Intentaré hacer una pequeña sinopsis sin destriparos partes importantes. La historia comienza en la Tierra, donde a Arthur, el protagonista, van a derribarle la casa para construir una carretera. Entonces aparece su amigo Ford, que resulta ser un extraterrestre que lleva 15 años "náufrago" en la Tierra, y le dice que la Tierra va a desaparecer. Acaban segundos antes de que el planeta se destruya en la nave que lo ha hecho. Son expulsados de esa nave y recogidos por otra un segundo antes de morir en el espacio.
Contaros el resto ya sería daros demasiada información, mejor que leáis el libro (o veáis la película que yo acabo de descubrir que existe). 
La historia está plagada de sinsentidos que le dan un toque fascinante. Por ejemplo, una nave que se propulsa por la Energía de la Improbabilidad Infinita. Es un concepto que no llego a comprender y quizá por eso me parezca tan maravilloso. Si a alguien se le ocurre una explicación que yo vaya a entender, le agradecería que me la diese. O simplemente su opinión al respecto. Imposible no resaltar la aparición de Marvin, un robot humanoide maníaco-depresivo. Sus aportaciones a la historia son geniales a mi parecer. Siente odio hacia todo ser viviente y no viviente, por ejemplo, a las puertas de la nave propulsada por Energía de la Improbabilidad Infinita, que te agradecen que las uses cada vez que las atraviesas. [Spoiler] También el hecho de que la Tierra no sea más que un experimento hecho por ratones. Y que los ratones sean hiper inteligentes y se hayan hecho pasar por estúpidos sujetos de pruebas durante 10 millones de años (creo).[Spoiler] Son pequeños detalles que han hecho que este pequeño libro me fascine. 
Lo cierto es que es una saga de libros. Se trata de cinco libros escritos por Douglas Adams que, supongo, narran una historia en orden cronológico. De hecho, el final del libro es muy abierto y, claramente, daba pie a que se tratase de una saga y no de un libro único. Cuando haya leído los demás os comentaré si merecen la pena tanto como este, o si siguen el dicho "las segundas partes nunca fueron buenas" (y en este caso, ni la tercera, cuarta o quinta).
Si mis comentarios os han dejado indiferentes y no tenéis ningún interés en leerlo, leed las citas y quizá se os despierte la curiosidad. Los fragmentos fuera de contexto no suponen ningún spoiler, por lo que podéis leerlos sin que afecten al disfrute del libro. Al menos la mayoría, los que no sean aptos para su lectura sin haber leído el libro los marcaré como he indicado al principio.
"Por supuesto, en Damogran nadie había oído hablar de los árabes, que hacía poco que habían dejado de existir e, incluso cuando existían, estaban a quinientos años-luz de aquel planeta"
"¿Evolución?, se dijeron a sí mismos. ¿Quién la necesita? Y lo que la naturaleza se negó a hacer por ellos lo hicieron por sí mismos." 
"'Me niego a demostrar que existo', dice Dios, 'porque la demostración anula la fe, y sin fe no soy nada.'" 
[Spoiler] "- De acuerdo - dijo Pensamiento Profundo -. La Respuesta a la Gran Pregunta de la Vida, del Universo y de Todo es cuarenta y dos." [Spoiler]
"- ¡Yo no voy por ahí disparando por las buenas a la gente para luego alardear de elo en miserables bares de vigilantes del espacio, como algunos policías que conozco! ¡Yo voy por ahí disparando por las buenas a la gente, y luego me paso as horas lamentándome delante de mi novia!"
"- Me aburría mucho y me sentía muy deprimido, así que me acerqué y me conecté a la toma externa del ordenador. Hablé un buen rato con él y le expliqué mi opinión sobre el Universo - dijo Marvin.
- ¿Y qué pasó? - insistió Ford.
- Se suicidó - dijo Marvin."
¡Un abrazo y nos leemos pronto!
 
 



domingo, 4 de diciembre de 2016

2196 kilómetros.


2196 kilómetros y 2196 razones para echar todo de menos.
Hasta que te vas lejos no te imaginas lo que es todo para ti. No aprecias las pequeñas cosas, esos detalles que hacen que tu vida sea como es. La sonrisa de tus abuelos cuando te ven entrar por la puerta de su casa y sus besos de despedida, hasta el dinero que te dan medio a escondidas. Darle un beso a tus padres antes de salir de casa y antes de irte a dormir. La comida de casa. Tu baño. Tu ducha. Tus toallas. Todas las pequeñas maravillas que tienes en tu cuarto, desde esas fotos de cuando tus padres eran pequeños hasta ese peluche que ni recuerdas quien te regaló, pasando por tu cama, tus libros, toda tu ropa. 
También hay otras cosas. Superar los 0ºC en algún momento del día. No tener que llevar dos pares de calcetines, leggins debajo de los pantalones y polar debajo del jersey para pasar el menor frío posible. Salir a la calle después de las cuatro de la tarde y que siga siendo de día. Lo peor es adaptarse al horario alemán por la tarde, pero seguir con el español por la mañana. Cero productividad.
Nunca pensé que echaría de menos mi ciudad. Aunque más bien es el concepto de ella. La tranquilidad, tu gente y los alrededores. Ah, y conducir. Creo que cuando vuelva tendré que aprender de nuevo. No tener que depender (del todo) del transporte público, aunque en este país esté muy bien organizado, es una ventaja muy a tener en cuenta y que se echa de menos.
Lo peor es echar de menos el calor humano, las muestras de cariño. Un buen abrazo de tu pareja, el contacto de sus labios con tu piel, el placer de dar un besito en la mejilla... solo han sido dos meses, pero casi que se me está olvidando qué se siente con todo eso. Estoy deseando sentirlo de nuevo. Y experimentar también nuevas emociones con un abrazo después de tanto tiempo viéndonos solo a través de una pantalla. 
Quiero darle un abrazo de reencuentro a todas las personas que conozco porque sé que es un sentimiento que no voy a volver a sentir hasta dentro de mucho tiempo.
Es duro estar lejos. Otro día os escribo de por qué también es bueno.

lunes, 28 de noviembre de 2016

La sombra del viento de Carlos Ruiz Zafón


Para comenzar con este blog voy a compartir con vosotros una de las cosas que más me gusta hacer cuando leo: anotar mis frases favoritas. Aviso de que probablemente contengan algún spoiler, por lo que si no habéis leído el libro, absteneos de leer esta entrada.

Hace poco releí La sombra del viento de Carlos Ruiz Zafón. Lo había leído hacía unos 5 años y al ver la noticia de que iba a publicar el cuarto libro de El cementerio de los libros olvidados, no pude evitar leer los otros tres (y lamentablemente no he podido leer aún el cuarto...). Os dejo aquí las frases que más me gustaron de este libro lleno de ingenio y magia:

"- [...] Quid pro quo.
- ¿Quid pro qué?
- Latín, chaval. No hay lenguas muertas, sino cerebros aletargados."

"- No seas malicioso, Daniel. Seguro que Adrián te cae divinamente.
Como un piano de cola desde un séptimo piso, pensé."

"Alguien dijo una vez que el momento en el que te paras a pensar si quieres a alguien, ya has dejado de quererle para siempre."

"Jorge le sonrió. Julián pensó que sonreía como la gente que no tiene amigos, con gratitud."

"Se besaban con la intensidad de quien se pertenece, ajenos al mundo."

Como veis no son muchas. Soy bastante selectiva porque si no acabaría anotando todo el libro. Espero que os gusten. Si tenéis alguna otra frase favorita de este libro, dejádmela en un comentario.

Un abrazo.
 
 
 
 
 

¿Quién, por qué y para qué?


Esta soy yo. 
Me llamo Marta Balaguer y soy estudiante de Traducción e Interpretación en la Universidad de Alicante. Ahora mismo estoy de ERASMUS en Hildesheim, una pequeña ciudad de Alemania. Me encantan los idiomas y la idea de servir de enlace, de puente entre distintas culturas y lenguas. Por eso escogí esta carrera. Hablo inglés y alemán, a parte de español y (se supone que) valenciano. Debido supongo a este gran amor por las lenguas, tengo una gran pasión por la literatura. Adoro leer (novela, teatro, poesía) y escribir; aunque esto último no se me da tan bien como lo primero. 

El objetivo de este blog es compartir con vosotros esto que tanto me gusta. Comentarios o críticas de libros, mis poemas favoritos, textos propios, reflexiones... lo que se me vaya ocurriendo y lo que pueda interesaros.

También lo utilizaré para compartir los vídeos que suba a mi canal de Youtube en el que publico vídeos recitando poemas. Aquí tenéis el enlace.

¡Un abrazo y nos leemos pronto!